Información sobre la vacuna contra el COVID-19

Información y actualizaciones sobre la vacuna contra el COVID-19

Preparativos para la vacuna contra el COVID-19

El departamento de salud y servicios humanos de los Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) ha solicitado que los sistemas de salud y farmacias a través del país hagan preparativos para la distribución de la vacuna contra el COVID-19.

En las próximas semanas es probable que la administración de alimentos y medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) emita una autorización para el uso urgente de una o más vacunas. El comité asesor sobre prácticas de vacunación de los centros de control y prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ha analizado la información preliminar en relación con la seguridad y eficacia de la vacuna.

Información actualizada sobre la vacuna

A continuación encontrará algunas preguntas y respuestas generales sobre la vacuna contra el COVID-19.

Conforme más información esté disponible y se formalicen los planes de distribución a nivel local y estatal, actualizaremos esta página y proporcionaremos más información sobre dónde obtener detalles específicos sobre la vacuna y su disponibilidad.

Preguntas y respuestas sobre la vacuna contra el COVID-19

Tanto Pfizer Inc. como Moderna han solicitado autorización para el uso urgente de sus vacunas contra el COVID-19.

Una vez que se hayan aprobado y recomendado las vacunas de Moderna y Pfizer, el plan es administrar ambas vacunas con el fin de que lleguen a cuanta persona sea posible en nuestra comunidad. Además, se espera que en los próximos meses se aprueben varias otras vacunas contra el coronavirus. Se evaluará la seguridad y eficacia de todas las vacunas aprobadas para uso urgente.

Una vez que se apruebe el uso de las vacunas, el estado de Arizona coordinará la distribución de las dosis disponibles a través del estado, en colaboración con el gobierno federal. Debido a que es probable que las vacunas solo estén disponibles en cantidades limitadas, estas se distribuirán a cada condado individualmente para su administración. El condado Maricopa ha designado a 5 sitios a través del condado donde se administrarán las vacunas durante la primera ronda. Se están finalizando los detalles de registro y se comunicarán en cuanto estén disponibles.

Se dará prioridad a las personas en mayor riesgo de estar expuestos al COVID-19 y de enfermarse gravemente, esto incluye a los trabajadores del cuidado de la salud, los trabajadores en puestos considerados esenciales y las personas mayores de 65 años o personas con padecimientos subyacentes que las ponen en riesgo de enfermarse gravemente si se contagian con el COVID-19. Sin embargo, la disponibilidad de la vacuna podría dictar que se dé aún más prioridad a otras personas dentro de estos grupos, por ejemplo, los trabajadores del cuidado de la salud que tienen contacto directo con los pacientes tendrían más prioridad que los trabajadores en puestos considerados esenciales quienes tienen menor riesgo de estar expuestos a materiales infecciosos.

Sí, la meta es administrar el suministro de vacunas limitado, primero a las personas que estén en mayor riesgo, según las directrices para la distribución en fases de los CDC.

Esto se sabrá hasta que se emitan las directrices clínicas respecto a la vacuna. Si la persona que va a recibir la vacuna tiene síntomas leves, es posible que aún puedan obtener la vacuna así como es el caso con los otros tipos de vacunas.

Actualmente no hay suficiente información disponible para saber si o qué tanto tiempo después de la infección una persona sigue protegida de contraer el COVID-19 otra vez; a esto se le conoce como inmunidad natural. La evidencia inicial sugiere que es posible que no dure mucho la inmunidad natural contra el COVID-19, pero se necesitan más estudios para entender mejor esto.

Cada vacuna patrocinada por la iniciativa Operation Warp Speed del HHS usa un método ligeramente diferente pero con la misma meta: inducir la respuesta inmune en el cuerpo contra el SARS-CoV2, el virus que causa el COVID-19. Las primeras dos vacunas, que probablemente estarán disponibles, de Pfizer y Moderna, son vacunas mRNA.

Las vacunas mRNA contienen un mensaje de parte del virus que causa el COVID-19, el cual enviará instrucciones a nuestras células sobre cómo desarrollar una proteína inofensiva solo presente en el virus. Después de que nuestras células hagan copias de la proteína, destruirán el material genético de la vacuna. Nuestros cuerpos entonces reconocerán la proteína ajena y desarrollarán células inmunes que recordarán cómo combatir el virus que causa el COVID-19 si nos infectamos en el futuro.

La mayoría de las vacunas consistirán en dos inyecciones, donde la segunda inyección se administrará 21 a 28 días después de la primera, pero esto dependerá de qué vacuna se administre.

Con el fin de exterminar la pandemia, producir una vacuna contra el COVID-19 ha sido la máxima prioridad para los científicos y gobiernos alrededor del mundo. Después de la coordinación y la enorme inversión de recursos, se aceleró el desarrollo de estas vacunas al mismo tiempo que se mantuvieron los estándares de seguridad y eficacia.

En lugar de eliminar pasos del desarrollo tradicional de las vacunas, simultáneamente se han dado pasos como aumentar la manufactura al mismo tiempo que se recopila información sobre la seguridad y eficacia. Recientemente, Pfizer completó un ensayo clínico que incluyó a más de 43,000 personas.

Antes de recibir la aprobación para el uso urgente, las compañías farmacéuticas deben proveer evidencia de que las vacunas son seguras. Antes de recomendar el uso de las vacunas, un equipo de expertos de la FDA, el comité asesor sobre prácticas de vacunación de los CDC y otras organizaciones revisarán la información sobre su seguridad y eficacia. Además, se estableció un equipo multidisciplinario con el departamento de servicios de la salud de Arizona (ADHS, por sus siglas en inglés), del cual Valleywise Health fue parte, para analizar la información disponible y asegurar que sea segura y eficaz cualquier vacuna que se proporcione a nuestro equipo y pacientes.

En la primera ronda de ensayos clínicos de las vacunas contra el COVID-19 no se incluyó a mujeres embarazadas o que quieren embarazarse, por lo tanto actualmente no hay disponible información sobre la seguridad en estos grupos.

Los profesionales de la atención médica e investigadores aún están aprendiendo sobre el COVID-19 y casi a diario se descubre información nueva y útil para combatir esta enfermedad. Debido a que el COVID-19 continúa siendo un virus relativamente nuevo, es difícil saber con exactitud cómo este virus afecta al cuerpo a largo plazo y cuánto dura la inmunidad a la infección natural.

Por lo tanto, es difícil predecir por cuánto tiempo la vacuna ofrecerá protección contra el virus. Conforme se vayan administrando las vacunas y se obtenga información nueva, se compartirá más información sobre cuánto tiempo estas protegen contra el virus

En este momento se desconoce esta información. Los científicos continúan recopilando información sobre la inmunidad a largo plazo contra el SARS-CoV2. En relación con la vacunación, no sabremos cuánto tiempo dura la inmunidad sino hasta después de que tengamos una vacuna y más información sobre qué tan bien funciona.

Si nos basamos en nuestra experiencia con otras vacunas y en la información preliminar sobre las vacunas contra el COVID-19, es probable que las personas que se vacunen tengan suficiente inmunidad como para no transmitir el virus a los demás, si llegan a estar expuestos, pero esto no es 100 garantizado.

Sí. Mientras que los expertos siguen aprendiendo más sobre la protección que ofrecen las vacunas contra el COVID-19 bajo condiciones de la vida real, para ayudar a exterminar esta pandemia, será muy importante que todos continuemos usando todas las herramientas disponibles, cosas tales como cubrirnos con una máscara la boca y nariz, lavarnos las manos a menudo y mantenernos a una distancia de por lo menos 6 pies de los demás. La administración de la vacuna contra el COVID-19 y seguir las recomendaciones de los CDC sobre cómo protegernos a nosotros mismos y a los demás, ofrecerá la mejor protección contra la infección y propagación del COVID-19.

Antes de decidir cambiar las recomendaciones respecto a los pasos que todos debemos tomar para disminuir la propagación del virus que causa el COVID-19, los expertos necesitan entender más sobre la protección que ofrecen las vacunas contra el COVID-19. Otros factores que también afectarán esta decisión incluyen cuántas personas reciban la vacuna y cómo se propague el virus en las comunidades.